Esto está tomado de “Timbres-Magazine”, un secador de sellos eléctrico, ponderando sus ventajas centradas en que la operación era mas rápida, y que se podían trata un mayor número de sellos sa la vez, con lo que avanzaban podían quedar colmadas las aspiraciones de los coleccionistas mas impacientes. Por la otra parte estaba, el que previamente era preciso realizar unos cuantos ejercicios para determinar el tiempo de secado necesario por tipo de sello, de lo contrario decimos nosotros, de su resultas la cosa “podía oler a chamusquina”.